El Parlament de Cataluña ha aprobado una propuesta que abre la puerta a la implantación de un nuevo sistema de pago por uso en las vías de alta capacidad de la comunidad. Aunque la medida no supone la creación inmediata de nuevos peajes, sí representa un importante cambio de orientación en la política de financiación de las infraestructuras y podría tener un impacto directo sobre las empresas de transporte por carretera.
La iniciativa, respaldada por la mayoría de los grupos parlamentarios, plantea sustituir el modelo tradicional de peaje por un sistema basado en diferentes variables, entre ellas:
No obstante, la implantación efectiva del sistema requerirá todavía un importante desarrollo normativo y, en el caso de muchas autopistas y autovías de titularidad estatal, también la participación del Gobierno central.
Conviene aclarar que el Parlament no ha aprobado la implantación inmediata de peajes.
Lo que se ha aprobado es una resolución política que insta al Govern a desarrollar un nuevo modelo de financiación de las infraestructuras viarias basado en el principio de "quien usa, paga" y "quien contamina, paga". Por tanto, todavía no existe una fecha de aplicación ni un sistema definido.
En consecuencia, actualmente:
La recuperación de los peajes era una posibilidad que llevaba meses sobre la mesa. Tras la eliminación de la mayoría de los peajes en Cataluña en 2021, el incremento del tráfico, especialmente en corredores como la AP-7, ha reabierto el debate sobre cómo financiar el mantenimiento de las infraestructuras y gestionar la congestión.
Entre las fórmulas que se han planteado durante los últimos meses destacan:
Aunque todavía no se ha decidido cuál será finalmente el modelo elegido, la resolución aprobada evidencia que la Generalitat pretende volver a introducir algún sistema de pago por uso.
Fuerte rechazo del sector del transporte
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha mostrado su rechazo frontal a la iniciativa, considerando que vuelve a situar al transporte de mercancías como responsable de los problemas de movilidad y supone una nueva carga económica para un sector que ya soporta una elevada presión fiscal.
La organización recuerda que el transporte profesional ya contribuye de forma muy significativa a la financiación de las infraestructuras mediante los impuestos sobre los carburantes y advierte de que implantar nuevos peajes supondría, en la práctica, una doble imposición para las empresas transportistas.
La iniciativa, respaldada por la mayoría de los grupos parlamentarios, plantea sustituir el modelo tradicional de peaje por un sistema basado en diferentes variables, entre ellas:
- Los kilómetros recorridos.
- El tipo de vehículo.
- Su peso.
- El impacto ambiental que genere.
No obstante, la implantación efectiva del sistema requerirá todavía un importante desarrollo normativo y, en el caso de muchas autopistas y autovías de titularidad estatal, también la participación del Gobierno central.
Conviene aclarar que el Parlament no ha aprobado la implantación inmediata de peajes.
Lo que se ha aprobado es una resolución política que insta al Govern a desarrollar un nuevo modelo de financiación de las infraestructuras viarias basado en el principio de "quien usa, paga" y "quien contamina, paga". Por tanto, todavía no existe una fecha de aplicación ni un sistema definido.
En consecuencia, actualmente:
- No se crea ninguna nueva obligación para los transportistas.
- No existe ningún calendario oficial de entrada en vigor.
- Será necesario desarrollar una ley y concretar el modelo técnico y económico.
La recuperación de los peajes era una posibilidad que llevaba meses sobre la mesa. Tras la eliminación de la mayoría de los peajes en Cataluña en 2021, el incremento del tráfico, especialmente en corredores como la AP-7, ha reabierto el debate sobre cómo financiar el mantenimiento de las infraestructuras y gestionar la congestión.
Entre las fórmulas que se han planteado durante los últimos meses destacan:
- un sistema de pago por kilómetros recorridos;
- una viñeta anual para utilizar la red viaria;
- o modelos mixtos que combinen distintos criterios en función del tipo de vehículo y su impacto ambiental.
Aunque todavía no se ha decidido cuál será finalmente el modelo elegido, la resolución aprobada evidencia que la Generalitat pretende volver a introducir algún sistema de pago por uso.
Fuerte rechazo del sector del transporte
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha mostrado su rechazo frontal a la iniciativa, considerando que vuelve a situar al transporte de mercancías como responsable de los problemas de movilidad y supone una nueva carga económica para un sector que ya soporta una elevada presión fiscal.
La organización recuerda que el transporte profesional ya contribuye de forma muy significativa a la financiación de las infraestructuras mediante los impuestos sobre los carburantes y advierte de que implantar nuevos peajes supondría, en la práctica, una doble imposición para las empresas transportistas.